Cómo meditar: tips para principiantes

Si nunca meditaste y te interesa tener un espacio especial para conectarte con vos, leé esta nota

Foto: shutterstock - Autor: lightwavemedia

Definir qué es la meditación no es un tema sencillo en tanto se trata de un concepto muy abstracto al que cada persona asigna un significado diferente según su experiencia. Para algunos puede tener connotaciones religiosas o espirituales, mientras que para otros es un método intelectual para acallar el ruido interno y conseguir estados de mayor relajación, más creativos o emocionalmente positivos.

En términos generales, podemos decir que la meditación tiene como objetivo trascender la mente y sus pensamientos para lograr mayor conciencia.

Si bien existen diferentes estilos de meditación, todos conducen a un estado de bienestar y calma interior.

Meditar con la debida frecuencia y disciplina diaria genera beneficios comprobables tanto para el cuerpo, como para la mente y el espíritu.

No es necesario que seas monje, ni gurú ni practicante de ningún movimiento de nada. Sólo necesitás tener la predisposición y las ganas de dedicar unos pocos minutos por día para conectarte con vos mismo. Nada más. Y nada menos.

Aquí te contamos cómo podés dar tus primeros pasos en esta actividad milenaria desde tu casa.

Después, si ves que notás cambios en tu vida, podes ahondar más sobre diferentes prácticas y técnicas pero, para empezar, estos pasos súper simples son suficientes. 

1. ¿Dónde?

Buscá un lugar tranquilo y asegurarte de que nadie vaya a interrumpirte por unos minutos.

2. ¿Cuánto tiempo?

Si bien las personas que llevan muchos años de práctica recomiendan dedicar 20 minutos dos veces al día, quienes recién comienzan pueden tomar lapsos cortos de 5 minutos una vez al día. Podés ponerte una alarma en el reloj –con una melodia muy suave- para que te avise cuándo terminar. Después, podés ir incrementando la duración de a poco.

3. ¿A qué hora?

Intentá siempre hacerlo a la misma hora. Aunque se sugiere realizar la práctica apenas te levantás, no importa la hora que elijas, podés acomodarla a tu agenda. Sin embargo, una vez que hayas decidido tu horario de meditación, es importante que lo respetes.

4. ¿Cómo sentarse?

Sentate cómodo, puede ser en una silla, sillón o sobre un almohadón en el piso, siempre procurando tener la columna derecha de tal forma que soporte todo su peso desde la cintura. La cabeza recta. Podés sentarte como indio o bien como lo hacés normalmente.
En cuanto a las manos, pueden descansar sobre tus piernas. Algunos proponen colocar las manos sobre el regazo, con las palmas hacia arriba, con la mano derecha encima de la izquierda. Otros prefieren juntar las palmas -como si estuvieran rezando-, y otros apoyan las muñecas sobre las rodillas, mirando hacia arriba y juntan las yemas de los dedos pulgar y medio.
Elegí lo que te resulte más cómodo. No hace falta que imites la posición de loto o de semi loto. 

Foto: Shutterstock - Autor: lightwavemedia

5. Ojos

Cerrá los ojos –si querés podés dejarlos apenas entreabiertos si es que estás cansado y pensás que podés quedarte dormido-.

6. ¿Y después?

La mayoría de las prácticas de meditación se enfocan en la respiración con la intención de lograr mayor conciencia de uno mismo en el momento presente. En este caso, no hagas ningún tipo de esfuerzo para cambiar el patrón de respiración, simplemente respirá normalmente y sólo prestá atención a cómo crece y se encoje el abdomen al inhalar y exhalar.

7. Limpiar la mente

Muchos creen que el objetivo de la meditación es limpiar la mente y dejarla en blanco. No te preocupes por eso. La mente genera pensamientos, ¡es su trabajo!, por ende, luchar contra ella para que deje de hacerlo es estresante y agotador.
Cada vez que aparezcan pensamientos de cualquier tipo, dejalos pasar, no te quedes con ellos construyendo historias ni haciendo conjeturas ni juicios. Para ello, volvé a prestar atención a la respiración. De eso se trata la práctica. Dejá que los pensamientos vengan y que se vayan. Eso es lo que tiene que pasar.

 

Los beneficios de la meditación son muchos pero sólo se logran si se practica con constancia, día tras día. No importa si sólo te sentás 5 minutos, es mejor que nada y, si lo hacés a diario, se van acumulando experiencias.
Probalo aunque sea por una semana, intentando que sea siempre a la misma hora. ¡Vas a notar grandes cambios en tu vida!

Efectos secundarios 

Con el tiempo, vas a notar que comenzarás a ver las cosas de manera diferente, con mayor compasión. Probablemente veas más posibilidades en tu vida e incluso sientas la necesidad de ayudar a otros. Preparate para muchas cosas maravillosas que comenzarán a manifestarse.

Es fácil, no cuesta nada y los beneficios son, por lejos, impresionantes. 

¿Lo intentamos?

 

 

 

artículos relacionados